NANTES.- Gran parte de las aspiraciones de la Selección Nacional Femenina pasaban por ganar a China en su debut en el Repechaje Olímpico y así, evitar un encuentro de muerte súbita ante la selección de España que figura como el número tres del mundo.

Sin embargo, las jugadoras criollas no dejaron caer su ánimo y continuaron con el trabajo dirigido por Oscar Silva, quien ya declaró que a pesar de todo el respeto que genera la selección ibérica, con concentración y acierto se puede hacer un buen juego.

Ana García tiene sentimientos encontrados por poseer la doble nacionalidad. La puesto cinco, que nació en Venezuela y se crió en España, dice que tanto ellas como sus compañeras mantienen su cabeza en alto luego de caer en el debut.

“China fue muy superior a nosotras. Lo intentamos e intentamos y no nos salieron las cosas. El acierto de nuestros lanzamientos de afuera no fue el que necesitábamos y ahí está ese resultado negativo. Lo importante es que seguimos con vida en el torneo”, dijo la jugadora 1,92 metros.

“La esperanza no se pierde y hasta que no suene la chicharra del partido contra España, seguimos con vida. Será duro. Ellas están entre las primeras del mundo. Tienen un juego muy estructurado, con mucha lectura y saben identificar sus ventajas. Hacen llegar el balón a la jugadora que esté libre y eso nos obliga a estar atentas en defensa y rotar muy rápido”, agregó García que dice que va al 100% con Venezuela a pesar de sus nexos con el país ibérico.

“Estoy con Venezuela, obviamente. Pero yo crecí viendo a las jugadoras de España y es una motivación extra jugar contra ellas y ganarles. Al final las conoces, las has visto jugar, muchas en algún momento han sido ejemplo a seguir y tener que ganarles para lograr un cupo a Río motiva bastante tanto a mí como a todas”, finalizó la pívot de 33 años de edad.

Crédito fotográfico: FIBA

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